El atleta Mario García Romo trabaja la resistencia en la niebla | Deportes
Mario García Romo, fotografiado el pasado febrero.Claudio ÁlvarezPara los viejos que vuelven a su pueblo en el páramo castellano después de tiempo lejos, la niebla que le cubre en navidades, y no se ve ni escupir, es una excusa para sentirse niños perdidos en mitad del monte y las orejas heladas, y para Mario García Romo, que no es viejo para nada (cumplió 24 años en junio) y descendió a Villar de Gallimazo (en la Moraña salmantina) hace unos días desde su base atlética en Boulder (Colorado), es eso, la sensación de estar en casa, y también una compañera que…